sábado, 27 de diciembre de 2008

how to make a snowman, by Lindsay Senese

Sigo alucinando con mis nuevos amigos canadienses. Lo mismo pinchan cual djs y se ponen europeos tikismikis con el vino que te rescatan el coche de la nieve como te construyen un muñeco de nieve. Así que hemos decidido dar unas clases de how to make a snowman para los españolitos que visitan el blog. Para los neófitos en la elaborción de un muñeco de nieve en Canadá: Sigan con atención las instrucciones de la amable señorita hasta el momento en el que empieza a rodar la bola de nieve. Me temo que hay que ser canadiense como ella y tener potencia física para empujar hasta fabricar una bola. Todo esto sin sentir frío en los pies ni en las manos, sin sentir pena por los perros que no tienen abrigo y están viejitos, sin piedad por las españolitas que no comprenden cómo es posible hacer rodar una bola de nieve de ese tamaño.

viernes, 19 de diciembre de 2008

snow storm

Primera tormenta de nieve. Esto fue grabado a la salida del metro canimo a clase. No me ha dado tiempo a cazar una ambulancia que venía derrapando en el cruce y que ha doblado la esquina como Carlos Sainz. Pero el mejor es el del chaval de Vancúver bajando las escaleras del metro. No he parado de hacer fotos. No tenía ni idea de lo que era un invierno.

domingo, 14 de diciembre de 2008

horror vacui

Vista desde la ventana de la toronta habitación de Sheila. Justo abajo aparca Jeremy, y tenemos containers de esos enormes donde acaban cayendo los americanos cuando son explusados de un edificio. Esta ciudad no sabe lo que son los garages así que tiene bastanes problemas de aparcamiento. Es curioso que toda la esté hecho de casitas, es como estar en un pueblo interminable. La cultura de apartamentos acaba de llegar, como quien dice, y aún así están pensados para gente joven, porque se supone que cuando uno se hace mayor quiere una casa con jardín. Los edificios de viviendas se llaman condominium (condo), y aparecen repentinamente por la ciudad. No hay una zona específica. Yo vivo en el centro en un dos plantas y justo en frente se levantan 12 plantas de ladrillo rojo vallecano. Los únicos rascacielos de Toronto están en el centro centro, metro Union más o menos, y crecen con vistas al Ontario Lake. La estupidez de los constructores es un elemento más de la globalización: en Madrid levantan apartamentos frente al barrio del Pilar con el título "El mirador de las Torres KIO". Aquí anuncian los condos como vistas exclusivas de la torre de la CN, o sea, apartamentos con vistas al Pirulí.

Una cosa rara que me sucede paseando es que me dan ganas a mí también de ponerme a levantar casas. La ciudad tiende a crecer en periferia, pero no hacia dentro, aunque esto está cambiando. ¿Por qué echo en falta las grúas desde la ventana? Las tenía en Alcobendas, en Retiro, en Pinos Baja, en Lavapiés. Aquí hay muchísimo espacio desaprovechado en el mismo centro de la ciudad. Muchos solares desolados, con charcos canadienses que son como pistas de patinaje en invierno. Y con lo acostumbrado que tengo este cerebro español a las construcciones, me imagino poniendo pareados con estupendos jardines y niños saliendo de las puertas de las casas. Es curioso esto del horror vacui que me pasa, a ver si me lo curo.

publicidad a la toronta


El que se lleva la palma es de Apple, con los nuevos ipods de colorines que está también en mi calle. No cuelgan una pancarta enorme, no. Utilizan el muro como un lienzo y pintan la publicidad en él. Os pego dos fotos para que lo veáis.

viernes, 12 de diciembre de 2008

publicidad a la toronta


Llevo dos días pensando en la publicidad en la tele. Es que todos los anuncios acaban pareciendo un poco teletienda, son taaaan americanos. Los más creativos son del estilo de Mediamarkt para listos. Pero en la calle es distinto. Aquí le ponen mucho más empeño. Por ejemplo, para anunciar toroterrenos omnipotentes atraviesan una pared con el todoterreno. Y es real, sí, sí. Os pongo la foto para que lo veáis, hay medio coche pegado al muro de un edificio en mi calle, King st W.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

irregular verbs

Me tengo que aprender una lista enorme de verbos irregulares. Son curiosos. La mayoría son monosílabos y pronunciados suenan un poco primitivos. Es como enfrentarse a la parte arcaica del idioma, lo menos evolucionado, vaya, o lo más puramente inglés. Son sólo son un conjunto de sonidos. Bite. Cling. Do. Cut. Eat. Fall. Fly. Get. Hit. Ran. Ring. Put. Chin. Pon. Es como hablar en cromagnonish. No me había parado a pensar en que estoy aprendiendo un idioma de onomatopeyas: flip flap, shut, swim, sting, clock, hasta para decir "weird" se arruga un poco la nariz. Tengamos en cuenta, además, que decir “you” implica uno o implica mogollones. Aunque en esta parte del mundo no hablaban inglés hasta hace dos días de historia, con la lista de irregular verbs es fácil imaginarse en un territorio con las condiciones climáticas de estas latitudes cazando mamuts y hablando con el jefe de la tribu: me, feel, cold, need, eat. Vamos, que ligar en cromagnonish sería fácil, sólo tres sílabas: you, nice, girl. Hasta follar es monosílabo. Si no fuera por la herencia francesa, ¿esta gente qué hablaría?

martes, 9 de diciembre de 2008

Boots!


Me he comprado unas botas nuevas super canadienses. Tienen un montón de borrego y para Madrid serían algo estrafalarias pero aquí son de lo más discreto. Las botas torontas que más se usan son una especie de botas de apreski, las de montaña o unas botas anchas que parecen pantuflas llevadas hasta la rodilla y hacen ruido porque obligan a arrastrarse. Me ha costado dos días de búsqueda porque no quería ponerme esa cosa enorme. Pero caminar sobre la nieve con los pies a 10 grados bajo cero no era otra opción. Son waterproof que es lo que Jeremy o Lindsay dicen que compre. He salido con ellas puestas de la tienda par volver caminando a casa. Estaba tan contenta que he corrido por los pasos de cebra sin necesidad. Son tan calientes que he vuelto con los pies estofados, qué ganas tenía de quitármelas.

A medio camino he encontrado uno de esos huecos que se abren en el suelo por la ciudad, sobre todo en el centro. Aparecen de repente escaleras a un lado de la acera y una no puede evitar curiosear. Lo de la ciudad subterránea era cierto. Debajo de los rascacielos tienen centros comerciales y pasillos que comunican los edificios, y he ido a salir a mi calle de milagro porque es fácil perderse dentro. Dentro los torontos van muy deprisa y se chocan unos con otros, no llevan el mismo ritmo los que están de compras que los que van a trabajar. Lo mejor de todo es que si el camino a casa es largo, pues te sientas en uno de los sofás que hay en medio de los pasillos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

mi casa, king st W

Mi casa está trazando una línea recta entre las estaciones de Bathurst y St Andrews. Estoy en King st West. La calle central de Toronto es Yonge st, que va del lago Ontario al norte de la ciudad, donde tengo la academia, en el 2040 de Yonge st, por cierto. Una parte del trazado de la línea amarilla sigue la calle. A partir de Yonge o estás en el este o en el oeste. Los números de las calles crecen hacia ambos lados, así que hay dos 300, o dos 400 dependiendo del lado de la ciudad en el que estés. No hay mucha mobilidad con el metro, hay que vivir cerca de él para que reculta útil. La alternativa es el street car o los buses. Viva el metro de Gallardón.

http://subway.umka.org/maps/toronto.gif

necesito botas nuevas

Hace un día de esos en que los perros falderos vuelan como no les sujetes con la correa. Hasta los chihuahuas tienen mejor abrigo que yo. Los torontinos sin corazón dejan a los perrillos con el rabo entre las piernas y las patas temblando esperando a la puerta de los supermercados. Es una raza demasiado ridícula para el clima canadiense. Es un día windy, la sensación de frío hace que baje la temperatura unos ocho grados con respecto a lo que marca el termómetro. Me gusta que pongan los grados como los europeos. Ayer nevaba para todos lados. Hoy la nieve estaba helada, necesito un par de botas ya.

Domingo de compras. Me he dado cuenta del frío que hacía en el coche con el vaho de la respiración. Lo bueno de la globalización es poder permitirme comprar muebles de usar y tirar en este país igual que en Madrid. Ikea me ha dado un zapatero, una papelera, estanterías y pantuflas nuevas. Aquí miden el maletero para saber si los muebles cogen. Tienen esos coches con culo hueco. Pero después de un fallo de cálculo Jeremy se ha desolado porque su estantería nueva no entraba “fuck, no way!” y pensaba en volver a dejar los muebles en la tienda. Menos mal que tenía cerca de una europea experta en mudanzas y oh! de repente ha descubierto cómo se abaten los asientos, qué felicidad, qué mundo nuevo para Jeremy en su coche. El frío no nos dejaba ni aguantar los trastos para cargarlos en el coche. Nos hemos turnado los tres para que uno tuviese las manos en los bolsillos y recuperara sensibilidad en los dedos.

El tráfico es aún peor que en Madrid. Los streetcars (tranvías) avanzan a 30 por hora y van por el medio de la calle. Tampoco se les puede adelantar por la derecha porque es el lado por donde se apean los viajeros. Y no saben lo que son las vías de circunvalación. Hemos tardado 25 min en recorrer 15km en domingo. Nos hemos vuelto sin el Christmas tree.



martes, 2 de diciembre de 2008

ping pong indoor

Lindsay y Jeremy son wonderful. Han venido un par de colegas suyos y han sacado la mesa de ping pong de regular size, aquí mismito, en el apartamento. Y hemos jugado los 5 de aquella manera. Son todos muy buena gente, estoy super feliz y me da mucha rabia no hablar ya con decencia, no veo el momento de bromear en inglés. Se ríen mucho. Han decidido que me van a enseñar a "to share" en la mesa de mezclas. Lindsay baila divertido. Se ha puesto guapa hoy con unas mallas y una camiseta de colorines y esas minibotas de aerobic de los 80, estaba graciosa. Los estoy queriendo. Sus colegas me han invitado a algo en Navidad, no sé si a una fiesta o a cenar, debo de tener cara de smart que te cagas y de pillarlo todo a la primera, pero me sabe mal hacer repetir tantas veces. Le he dicho que probablemente esté con my partner in NY. Vaya palabra chunga, es lo que me ha preguntado Jeremy, que si la tal Claudia era mi partner, le he dicho que sí sin tener ni puta idea, pero como ha puesto cara de preguntar algo delicado pensé que era algo como "novia". He buscado en google y pone socio.

Así que Socia, ¿eh? No me ha gustado mucho en un principio, pero como al final esto es como un contrato con sus cláusulas y sus anexos pues va a ser que están ellos más acertados que en España con el vocabulario para las relationships.

repeat please? again please?

Hay ardillas saltando entre cable y cable de la luz, de aspecto un poco fiero porque te observan y se acercan a saltos y acojona un poco. Mi cabeza se cansa con una facilidad pasmosa, esto de estar traduciendo constantemente es agotador, no veo el momento de dominar tanto el idioma como para pensar en ingles.

Los supermercados venden european delicatessen poco deliciosas a la vista, pero la comida en general tiene muy buena pinta. No sale mucho el sol, pero esto ya lo viví en la pequeña Bélgica. Han cambiado las cosas desde hace pocos días. Prefería comunicarme por mail porque por teléfono me enteraba de la mitad, ahora no me da la gana de escribir inglés porque sé que está todo escrito como el culo. Por lo menos al teléfono puedo parecer maja y da la sensación de que entiendo mucho porque, como soy yo la que habla y hago las pertinentes preguntas, los torontos sólo contestan amablemente y me dicen se me entiende muy bien. ¡Ja!

tengo roommate. i'm at home

El primer día que llegué al hostel eran casi las 5 de la mañana en Madrid y yo llevaba casi 23 horas despierta como un zombie. El hostel se llama Backpackers y hay un tío que es más o menos el dueño o el que lleva el establecimiento que es raro de cojones, se llama Michael. Hay gente de todas partes, dos de Quebec, con un acento que me da la risa; dos chicos de Francia, alemanes, hay uno que es un cachondo, australianas, un escocés, un caribeño y una mexicana muy preocupada por el dinero. Al parecer para ella esto es bastante caro y tiene habitación gratis porque limpia el hostel, los baños, habitaciones, comidas. Lleva un mes aquí y creo que Michael abusa de su inocencia. Me dice la pobre que no voy a encontrar sitio barato y que me llevará varios meses,lleva tanto en el hostel que ya no le resulta incómodo y se mueve tan poco que en tres días ya tengo más vocabulario. 

Llevo toda la semana buscando piso como loca. Ha sido como tener un trabajo durante 10 horas al día. Levantarse, desayunar cada vez con una nacionalidad distinta y me sentaba delante del ordenador a mirar habitaciones por la ciudad. Enviando mails o llamando directamente (con mi ingl'es de mierda, tengo unos huevos...). Qué mal lo he pasado cuando me daban el nombre de la calle, vete tu a saber cómo demonios se escribe. Un par de veces pedía que deletrearan pero no me sé el abecedario tan rápido, aquí el deletreo es deporte nacional con esa manía de no pronunciar tal cual escriben. Es difícil entender hasta el número de la calle. Plan de visitas, a cual peor o mejor y vuelta entre medias al hostel para ver m'as anuncios. Y decidir rápido, ser más rápido que el resto. Me han quitado un par de buenas habitaciones por tardar más de 5 horas en responder.  

El primer día me quería morir. Eran todos guarrérrimos, con esa moqueta infecta, esa costra de caca en las cocinas y esa manía de tener animales en casa... agg. Y yo pensando en mi casa de Madrid "si me mi madre cómo tengo la cocina ya está torciendo esa nariz de valenciana". Pues comparado con lo que veía  soy la más limpia de las mujeres.

Fue mejorando al dia siguiente. La última casa que vi ese día era de una mujer en sus 50. En el anuncio no lo ponía y la verdad, cuando la vi abrir la puerta me corté. No era exactamente lo que buscaba. Se llama Julie. "Ay, que no te esperabas una mujer de mi edad". Pero sonreía mucho y eso se agradece. Estuvimos hablando mucho rato. La casa estaba impoluta. Tenía un teclado y una guitarra, "es que yo cantaba en un grupo cuando tenía tu edad". Me enseñó una foto molona de su grupo. Así que estuvimos hablando bastante de la vida y de la gente y de Toronto, y que si no me quedaba con ella hiciera el favor de pasarme a tomar un café. Le encanta la zona donde vive, que hay muchos gays y son muy divertidos, por lo visto el novio de su vecino viene a verla de vez en cuando. Me preguntó si era hetero como ella, no no, tengo novia, viene a New York en unas semanas. Utilizó una palabra: straight, o sea, que si soy correcta, o derecha. Vaya caca de expresión. Pues claro que soy derecha, ¡coño! 

Después vi otro que estaba mejor de precio, unos 600$ con todo incluido. Pero habían convertido el salón en habitación. Como en mi última casa. 

El jueves estuve en tres, el de la mañana sucio, el de la tarde de encanto. Una típica casita con jardincillo y bicis a la entrada. La habitación era muy bonita, tenía hasta tele propia. Me la enseño Chad, el hermano del dueño, Tyson. Le dije que me quería quedar pero había otra chica que lo había visto el lunes y por lo que intuí después debía de ser una brasileira despampanante. Si no venía la chica era para mí pero debía esperar un día más. El último piso por ver ese día estaba en King street. Me abrió la puerta una rubia de bote con cara de ángel, Lindsay. Esa historia empieza más abajo. Hasta el momento sólo quería la habitación que tenía tele. Volví a llamar el viernes y a mandar un mail a Tyson con mi foto, porque yo sólo conocí a su hermano. Y por la tarde again ya en plan pesada: por favor, que estoy muy interesada, si quieres me paso para que me conozcas y tomes una decisión. Debí de darle pena "pásate sobre las 5:30 y nos tomamos un café". Mi sorpresa fue encontrar a Chad, Tyson y un colega esperándome para ir a cenar fuera. 

Así que me vi cenando con tres jugadores de hockey (si si, de esos que se pegan en la tele), grandotes y treintañeros, que me invitaron a cenar y yo con mis cuatro palabras de inglés pero muy maja, oiga. Mientras cenábamos llamó la tiposa brasileira y se acabó mi oportunidad. Así que volví cabizbaja al hostel, hasta los cojones de buscar piso. Me quedaba la opción de Lindsay y Jeremy, tan majos ellos y tan cara la habitación. Andaban un poco desesperaetes porque se iban a comer el alquiler de diciembre solitos. Llamé para ver si podía quedarme un mes y matábamos dos pájaros de un tiro, yo salgo del hostel y tengo menos agobio para buscar piso. Ellos idem. Me lo he tomado como un curso de inglés, son ambos canadienses, hablan rápido y eso me va a obligar a estar muy atenta, me han presentado ya a un colega. Me dieron un abrazo antes de salir de casa, todos aliviados al menos un mes. Jeremy se gana la vida vendiendo queso digital. Sí, sí, digital cheese. Eso para el proximo episodio.

culvert

Las alcantarillas son como el atrezzo de las pelis americanas, sueltan una especie de vapor pestilente. Ayer en concreto había una en la acera por la zona del hostel, era como una chimenea de fábrica a nivel del suelo, soltaba humo hacia todos lados. Cuando pasé al lado había un homeless tumbado tapando la salida, supongo que los 2 o 0 grados son demasiados para el organismo y hay que buscar calor donde lo haya. Me quedé mirando unos segundos, el olor era insoportable. No hay vagabundos en el metro ni en los cajeros, igual no les está permitido como en Madrid, donde abren el metro las noches más fr'ias. Se le deb'ia de impregnar todo el olor.

La CN tower es enorme, todavía no he subido pero por lo visto se pueden ver las cataratas del Niagara desde el punto más alto. No conozco aún mucho de la ciudad, salvo las calles pateadas entre Queen y King, que son lo más molón de Toronto. Me oriento mejor por la noche con las lucecillas de la ciudad. Hay pistas de hielo con gente patinando a toda hostia y me da miedo entrar en ellas. Voy a pedirle a Julie patines, si tiene de mi talla. Qué maja es, llamé para decirle que había encontrado otra cosa y se alegró por mi, que pasara cuando quisiera a tomarme un café. Así que este fin de semana la llamo, me encantan sus historias de cuando cantaba en su grupo. Tiene una foto del los tres miembros, creo que era el guitarrista el que era negro con pelo a lo afro y Julie ponía mirada lánguida. Me dijo además que podía prestarme botas para el invierno o lo que quisiera, bici, patines. 

No arranca mi ordenador. Me quiero morir. Hoy cojo un taxi para ir a mi nueva casa, con Jeremy y Lindsay. Cuando vine a ver su apartamento después de 15 visitas por toda la ciudad no me creía lo que veía. La entrada era como la de un garaje, escaleras arriba un super salón, una cocina como las de esta parte del mundo, un baño, otro con jacuzzi. Y Lindsay mostrándomelo todo con mucho cariño. Ayer vino Jeremy con un colega y estuvimos hablando de todo, todavía me cuesta meterme en las conversaciones, pero creo que voy a aprender más rápido que con el francés. No me queda más remedio que comprarme el mac hoy, ya no puedo más sin ordenador.  

canada ministring

Tienen 38 ministros, 38. Y creo que sus funciones se solapan. Hay un ministerio para el "status de las mujeres", aquí también tienen una Aída, pero hasta lo que sé todavía no se ha inventado ninguna palabro, creo que el inglés no da tanto juego. 

Oigan, existe un ministerio de Asuntos exteriores tal cual, otro para las cosas que pasan desde el lado atlántico que es diferente de un ministerio que se llama Agencia para las oportunidades de Canadá en el Atlántico, otro para las de la costa del Pacífico, otro para las relaciones con América y otro para la cooperación internacional. Toma ya. Con tanto empeño en la proyección internacional no me explico cómo sabemos tan poquito de ellos. Por 200 puntos ¿cuál es el nombre del primer ministro canadiense que lleva el gobierno desde 2006? Steven Harper. A que ni puta idea, ¿eh? Sus he pillao. 

Más cosas. Ya quisieran las nacionalidades de la península este tratamiento: un ministerio para los asuntos de Quebec, pero lo llaman "para la francofonía", los francófonos tienen más de una cartera para ellos solitos, sí sí. Otro que pone que se ocupa de la herencia canadiense y las lenguas oficiales (espero que incluyan las nativas de los esquimaletes). Y otro que se llama "Agencia Económica de Canadá para las regiones de Quebec". Hombre, normal, son 1.667.926 km2
(1.496.400 km2 de tierra firme), el triple que España, vamos, aunque tengan una población como la de Suiza. 

Otro ministerio curioso es el de los "asuntos veteranos", vamos, el que riega y pone flores a los caídos de la Commonwealth en los cementerios de Normandía. Que nooo, ya investigaré a ver qué hace este ministro. 

Existe otro para la ciudadanía, la multiculturalidad y la inmigración. Muy bien, muy bien. Y el number one: ministerio de reforma democrática, que está teniendo mucho trabajo porque quieren echar al primer ministro, que no ha sabido gestionar la crisis y tiene a Canadá pachucha.